Se avecinan los conflictos: el campo pide que el Gobierno le saque el pie de encima y no descarta un 2022 de peleas

La falta de previsibilidad es uno de los principales reclamos en un contexto donde los productores no ven con buenos ojos las últimas medidas del Gobierno.

Pese a ser el principal proveedor de divisas de la Argentina, el sector agropecuario no cuenta desde hace años con previsibilidad de ningún tipo, debido a las cambiantes políticas sectoriales.

Los productores rechazan la constante falta de certidumbre, que se expresa en sucesivos cambios impositivos, intervención de mercados y cierres a la exportación. Pero no pierden las esperanzas. Año tras año, apuestan a producir y a que su actividad se vuelva más predecible y estable. Dejando de lado, claro está, imponderables naturales, como el clima.

El 2022 no será excepción. Todo el agro argentino espera que la política entienda la necesidad de reglas de juego estables en un negocio con horizontes de largo plazo y que no puede eternamente depender de lo humores de los gobiernos o funcionarios de turno.

“Lo que queremos para 2022 es que el Estado nos saque el pie de encima”, comentó el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, en diálogo con la prensa, pidiendo al Gobierno poder trabajar “libremente” y que cesen los “excesos impositivos” y el desdoblamiento cambiario que afectan al sector, teniendo que este segundo punto, dependiendo la producción, se está volviendo más nocivo que las retenciones en sí.

Al mismo tiempo, el referente de la histórica entidad pretende un diálogo más “nutrido” con el Ejecutivo y considera imperioso que el Gobierno entienda la importancia de contar con “certezas y previsibilidad” en la actividad y de reconstruir la confianza.

El dirigente agropecuario también habló de su preocupación por la situación climática que puede poner en aprietos la campaña gruesa de granos por la falta de lluvias y las altas temperaturas, que si se suman a las políticas oficiales para el sector se pueden convertir en un combo peligroso.

Fuente:https://www.agencianova.com/nota.asp?n=2022_1_1&id=106275&id_tiponota=6